jueves, 17 de marzo de 2016

Resumen de la actividad aérea desarrollada durante la CAV 2012/2013

El día 08 de abril de 2013, fecha en que se concretó el repliegue del primero de los dos helicópteros Bell 212 (matrículas H-81 y H-90) que participaron durante el desarrollo de la Campaña Antártica de Verano 2012/2013, dimos oficialmente por finalizada dicha campaña desde el accionar de los medios técnicos, logísticos, operativos y humanos puestos a disposición por la Fuerza Aérea.

Cuando ese día vimos decolar de la pista de Marambio el Hércules C-130 llevando en sus entrañas el noble Bell 212, nos invadió un cúmulo de sensaciones encontradas. Esto fue así porque por una parte estábamos felices con su partida luego de haber cumplido con los objetivos planteados para la Campaña sin tener que lamentar ningún tipo de incidente ni accidente, pero por otro lado, un dejo de nostalgia se apoderó de nosotros porque regresaba un grupo de camaradas y profesionales aeronáuticos con los que habíamos compartido tres intensos meses de labor y dejaríamos de gozar de su presencia entre nosotros.

Bell 212 trasladado hacia el Hércules C-130 y listo para ser embarcado 

Bell 212 dentro de la bodega del Hércules C-130

Hércules C-130 decolando de la pista de la Base Marambio rumbo a Río Gallegos

Todo el personal de apoyo operativo, técnico y logístico junto a los medios aéreos utilizados durante todo el desarrollo de la Campaña como los ya mencionados Bell 212, el Twin Otter y los Hércules, formaron parte de un equipo y fueron artífices de una labor exitosa desde todo punto de vista, logrando sobrellevar todos y cada uno de los desafíos que se iban presentando como consecuencia de las duras exigencias que demandan la operación en el Continente Antártico y la limitaciones logísticas y técnicas que muchas veces atentaron contra la voluntad del hombre y que se hicieron presentes en muchas y repetidas oportunidades.

Técnicos del Twin Otter realizando tareas de mantenimiento en la plataforma del hangar

Bell 212 y Twin Otter en plena operación durante la CAV 2012/2013

Ténicos de Twin Otter reparando el sistema de sky-ruedas

A lo largo de todo el desarrollo de la Campaña Antártica de Verano  2012/2013 que comenzó a mediados del mes de diciembre de 2012 y finalizó los primeros días del mes de abril de 2013, los medios aéreos (Hércules, Twin Otter y Bell 212) totalizaron 900 horas de vuelo transportando un total de 280 toneladas de carga y 2.500 pasajeros; concretando el relevo de las Dotaciones entrantes y salientes de la Base Esperanza; trasladar carga, correo y pasajeros entre las Bases Marambio, Carlini, Esperanza y San Martín; realizar evacuaciones sanitarias y apoyar el desarrollo de la actividad científica.

Autor: Com (R) Horacio Carlos Alassia



miércoles, 9 de marzo de 2016

Evacuaciones sanitarias realizadas desde la Base Marambio durante la Campaña 2012/2013

Una de las responsabilidades operativas que tiene que cumplir la Fuerza Aérea en el Sector Antártico Argentino es realizar la evacuación sanitaria de aquel personal que presenta una indisposición física que no puede ser resuelta con los medios disponibles en las Bases, utilizando las aeronaves con que cuenta en su dotación o mediante la coordinación con otros países en caso que estas aeronaves no lo puedan hacer por la ubicación de la Base que impida la operación aérea segura o fuera  de su radio de acción.

Durante la Campaña 2012/2013 se realizaron varias evacuaciones sanitarias de personal propio de la Fuerza Aérea, de personal científico e integrantes de dotaciones antárticas de otras Bases; utilizando helicópteros Bell 212 destacados en la Base durante la Campaña Antártica de Verano, el avión Twin Otter DHC-6 200 de dotación de la Base Marambio, aviones Hércules C-130 de la Iº Brigada Aérea de El Palomar que nos conectaban con Río Gallegos y personal médico; los que en su conjunto demostraron un alto grado de compromiso y profesionalismo en cada una de las acciones llevadas a cabo.

Extravío, aparición y posterior evacuación en la isla Ross

El día martes 19 de febrero de 2013 por la noche me informan que el estudiante de geología de la Universidad Nacional de Córdoba, señor Matías Vaca, oriundo de la localidad de Chilecito provincia de La Rioja, que se encontraba realizando tareas científicas en un campamento instalado en la laguna de la isla Ross, se perdió en condiciones no muy claramente establecidas, al  ausentarse de la carpa aproximadamente a las 20:30 horas y no regresar a la misma. El resto de los integrantes del campamento (2 mujeres y un hombre) realizaron una búsqueda muy acotada debido a las pésimas condiciones meteorologías, no obteniendo resultados positivos en la misma.

Las condiciones meteorológicas en momento de su ausencia eran de temporal, con vientos estimados en más de 100 km/h, baja visibilidad por nevisca alta, temperatura real estimada en 12 grados bajo cero y  sensación térmica de 30 grados bajo cero.

Ante esta situación, se adoptaron las medidas de emergencia para el caso e inmediatamente se constituyó el Centro de Operaciones de Emergencia en la Base y se activó el  sistema de Búsqueda y Salvamento con los medios destacados en la Base Marambio. Dos helicópteros Bell 212 y un avión Twin Otter,  pilotos, mecánicos, médico y especialistas en rescate aéreo y se alistaron los medios de rescate terrestre de la Base Esperanza por si era necesaria su participación.

Las adversas condiciones meteorológicas se mantuvieron en toda la zona, lo que hizo imposible cualquier despliegue tanto aéreo como terrestre, por lo que lo único que se podía hacer era esperar a que mejorara el clima reinante. Se mantuvo enlace de comunicaciones mediante un sistema de radio HF que poseían los campamentos con la base operativa de los mismos instaladas en la Base Marambio y un teléfono satelital, realizándose comunicaciones horarias con el campamento a fin de mantener actualizado el estado de situación general del mismo y brindar el apoyo que la situación requería.

Estas condiciones se mantuvieron hasta las primeras horas del día jueves 21 de  febrero de 2013 y siendo las 04:00 horas, con el mejoramiento de las condiciones meteorológicas, informan desde el  campamento de Isla Ross que el señor Matías Vaca había aparecido sano y salvo por sus propios medios después de estar 32 horas perdido. Esto motivó la activación de los medios para realizar la evacuación, despegando los Bell con el equipo de rescate y médico a bordo para evacuar a dicho personal y el resto de los integrantes del campamento a las 06:00 horas.

Se dio aviso a toda la cadena de mando de la nueva situación y a las 07:15 aterrizaron en la Base Marambio los Bell con Matías y los restantes integrantes del campamento, al que recibimos junto al personal de la Dotación y de la Dirección Nacional del Antártico, con inmensa alegría y muestras de cariño.

La evacuación se realizó sin novedad, disponiéndose la realización del control a fin de verificar el estado físico, a cargo del médico de la Dotación de la Base Marambio, el Mayor José Calandra, encontrando a Matías en buenas condiciones generales y estado de salud normal. Al día siguiente, el 22 de Febrero, en un avión Hércules C-130 se completó la evacuación a la ciudad de Río Gallegos e forma exitosa con el empleo de medios materiales y humanos de la Fuerza Aérea.


Helicóptero Bel 212 despegando de Marambio rumbo a la Isla Ross

Evacuación del médico de la Base San Martín

La operación de evacuación del médico de la Base San Martín, el Dr. Joaquín Rodolfo Silva, se realizó el día 22 de febrero de 2013 en el marco de la travesía realizada por el Twin Otter matrícula T-85 que fuera relatada en la publicación de este blog realizada el pasado día 16 de febrero de 2016 con el título de "Travesía del Twin Otter T-85 en el día de la Antártida Argentina", que los invito a volver a leer.


A la derecha de la foto el Dr. Joaquín Rodolfo Silva antes de ser evacuado de la Base San Martín

El maestro de la Escuela de la Base Esperanza en riesgo médico

Alrededor de las 23:00 hs del día 4 de Abril de 2013, se recibió una comunicación del Jefe de la Base Esperanza informando que el Sr. Fabián Juárez, presentaba un cuadro que podría derivar en su evacuación si el mismo no podía ser resuelto; por lo que se pusieron en acción las coordinaciones necesarias con el Turno del Comando de Alistamiento y Adiestramiento solicitando un Hércules C-130 y se alertó a los Aguilas y a nuestro médico para llevar adelante la tarea a partir de la confirmación por parte del médico  de la Base Esperanza del pedido de evacuación.

El cuadro médico del Sr Juárez no mejoró, por lo que se confirmó la necesidad de evacuarlo a un centro de atención que cuente con los medios necesarios para su adecuado tratamiento. El día siguiente amaneció con baja visibilidad, pero cerca del mediodía mejoraron levemente las condiciones, tanto en Marambio como en Esperanza, por lo que se realizó el primer tramo de la operación de aeroevacuación del docente de esa base y su familia, compuesta por su esposa y dos hijos adolescentes, hasta nuestra Base. Por la tarde, el C-130 requerido, sobrevoló la Base pero no pudo aterrizar por viento fuera de norma regresando a Río Gallegos; por lo que se lo internó en el servicio de sanidad de Marambio bajo control médico.

En el LAN del día 7 de abril y luego de pernoctar en las instalaciones del Servicio de Sanidad de la Base bajo el cuidado del médico de la dotación, el Mayor José Calandra y la enfermera Teniente Adriana Cari; fue evacuado junto a un equipo médico especialista en aeroevacuación de la Base Aérea de Río Gallegos a la ciudad de Ushuaia, debido a que el Sr. Juárez y su familia eran oriundos de esa ciudad y habían sido comisionados por el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, para cumplir sus tareas docentes en la Escuela Nº 38 de la Base Esperanza para el período lectivo 2013.

Todo el movimiento de la familia Juárez se pudo realizar sin grandes complicaciones, llegando a tener un final feliz debido a que dicha familia pudo superar el problema físico de Fabián, lo que les posibilitó regresar a seguir cumpliendo con su tarea de Docente a mediados del mes de mayo, pero esta vez a bordo del buque TIMCA.


Twin Otter T-85 abasteciéndose de combustible en Marambio antes de despegar hacia la Base Esperanza

El médico de Marambio, Mayor José Calandra a bordo de la ambulancia esperando la llegada del Twin Otter

El autor de la nota junto al Jefe de Base Esperanza y al Sr. Fabián Juárez en el encuentro ocurrido durante la visita que realicé a dicha Base en el mes de setiembre de 2013

Personal de la Dotación 44 evacuados

A fines del mes de mayo, el Suboficial Auxiliar Juan Marín del servicio de electrónica de la Base que se incorporó la la Dotación en reemplazó al Suboficial Auxiliar Pedro López, comenzó a manifestar una molestia en la zona del esófago como si tuviera un cuerpo extraño incrustado en su pared. Ante este problema intervino el Dr. Calandra indicando algunos procedimientos sin poder llegar a resolver el cuadro que presentaba Marín con los elementos disponibles en el servicio de sanidad.

Ello motivó que se tomara la decisión de trasladarlo hasta la ciudad de Río Gallegos para que pueda ser atendido en el hospital. Esto ocurrió en el vuelo del día 1 de junio, siendo derivado para su atención al día siguiente en donde se constató que ya no tenía ningún cuerpo extraño en el esófago pero sí una lesión que se había producido efectivamente por ese motivo, con lo que le indicaron el tratamiento a seguir y lo habilitaron para que pueda regresar a Marambio y continuar con la Campaña. Ello se pudo concretar en el LAN del día 4 de junio de 2013.

Otro de los integrantes de la Dotación que tuvo inconvenientes de salud que derivaron en su traslado fue el Sr. Jorge Díaz, que cumplía funciones como cocinero. Su caso no se presentó tan sencillo como el de Marín, sino que inicialmente nos asustó, debido a que repentinamente perdió el conocimiento mientras estaba desarrollando sus actividades en la cocina, acudiendo rápidamente nuestra nueva médica presente en la Base, la Primer Teniente Paola Pascual, que procedió a realizar las primeras intervenciones en estos casos y luego trasladarlo a las instalaciones del servicio de sanidad, en donde, luego de algunos minutos, pudo recobrar la conciencia y normalidad.

Este cuadro motivó que ese mismo día, el 21 de junio, se solicitara la aeroevacuación con carácter de urgente a los fines que sea trasladado a un centro de atención que lo pueda evaluar y establecer un diagnóstico a fin de verificar las causas de su indisposición y determinar la continuidad en la Campaña.

El traslado se concretó el día siguiente, es decir el 22 de junio a la ciudad de Río Gallegos, en donde le practicaron algunos estudios pero luego recomendaron seguir los mismos en el INMAE (Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial) de la Ciudad de Buenos Aires. 

Luego de haber concluido todos los controles médicos, no autorizaron al Sr. Díaz a reintegrarse a las actividades en Marambio como integrante de la Dotación, por lo que fue desafectado de la misma.


Hércules C-130 despegando hacia Río Gallegos trasladando al Sr. Jorge Díaz

Sala de internación de la Base Marambio

El Sr. Jorge Díaz en plena actividad en Marambio

A la derecha de la foto el Suboficial Auxiliar Juán Marín

Alerta por evacuación del Jefe de la Base Carlini

El día 19 de Agosto recibí una comunicación del Director Antártico del Ejército, el General Figueroa, consultándome sobre la disponibilidad de servicio de nuestro Twin Otter para una posible evacuación médica del Jefe de la Base Carlini debido a que había sufrido una ACV y estaba en estado de salud muy crítico. Mi respuesta al pedido fue que estábamos en condiciones de realizar el traslado desde la Base Carlini hasta nuestra Base.

Pero la alternativa Marambio no era la única que se estaba evaluando, sino que también se estaban realizando las coordinaciones para realizar la evacuación vía la Base Antártica Frei de Chile, que queda más cerca que Marambio, y desde allí un Hércules C-130 a Río Gallegos.

Finalmente se pudo concretar la aeroevacuación por la Base chilena el día 21 de agosto, es decir dos días posteriores a la indisposición sufrida por el Jefe de la Base Carlini, siendo desafectados nuestros medios de la alerta.

Autor: Com (R) Horacio Carlos Alassia



jueves, 3 de marzo de 2016

Accidentada operación de abastecimiento naval a la Base Marambio


Una de las particularidades que tuvo la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2012-2013 que incidió negativamente fue el abastecimiento logístico naval, eslabón sumamente importante y necesario para dotar a las distintas Bases de los diversos insumos para desarrollar la actividad durante un año completo y que deben alcanzar hasta que se reciba el abastecimiento previsto en la CAV siguiente, que fuera realizada por el buque TIMCA contratado por el Ministerio de Defensa a tal efecto.

No analizaré los factores que fueron tenidos en cuenta a la hora de seleccionar y contratar el sistema de abastecimiento logístico para la CAV en cuestión por que no los conozco, pero lo cierto es que se contó con un buque de transporte con capacidad limitada para navegar en los mares circundantes al Continente Antártico, de origen holandés, utilizado habitualmente en los mares del hemisferio norte, con diseño interior para transportar automóviles, sin hangar para protección de helicóptero, sin antecedentes de haber operado anteriormente en estas australes y difíciles latitudes y con un solo helicóptero.

El buque TIMCA fondeado en las costas de la Isla Marambio durante la descarga los primeros días de Marzo 2013

Como consecuencia de las dilaciones que se fueron presentando desde el inicio de la operación de abastecimiento, fruto en la demora para hacer efectivo el contrato de dicho buque y la inexperiencia de la tripulación del TIMCA en el manejo de carga de distintas características de embalaje, tipo y volúmenes que incrementaron los tiempos de estiba, hicieron que su partida desde el puerto de Buenos Aires hacia las Antártida se concretara recién en el mes de febrero, cuando habitualmente dicha actividad se inicia los primero días de enero de cada año.

La primer visita del TIMCA en inmediaciones de la Base Marambio ocurrió recién el día 6 de Marzo de 2013, realizando las operaciones logísticas de abastecimiento de insumos varios (alimentos, repuestos, elementos para mantenimiento general, combustible) y repliegue de basura no orgánica hasta el día 7, interrumpiendo la actividad en nuestra Base debido a que el día 8 tuvo que poner proa rumbo a la Base Esperanza por la necesidad urgente de combustible en dicha Base. Luego, regresó el día 11 y operó hasta el día 14 al mediodía, momento en que se detuvo nuevamente la operación sin poder llegar a completar la descarga. Ello ocurrió debido a que se conjugaron dos factores negativos que contribuyeron a interrumpir la operación: indicios de congelamiento en el mar en la zona del estrecho Antartic e inconvenientes técnicos que derivaron en la puesta fuera de servicio del único helicóptero que contaba el TIMCA, un Kamov Ka-32, cuya reparación no se podía realizar con los elementos disponibles en el pañol a bordo del buque.

Helicóptero Kmov estacionado en la Base Marambio previo al inicio de las operaciones

Tripulación del Kmov junto al Jefe de Base, al Coordinador de la Base y al Componente Aérea del COCOANTAR en la pista de la Base Marambio coordinando la operación de descarga

Esto obligó al Comandante Conjunto Antártico (COCOANTAR) Capitán de Navío Valentín Sans Rodríguez que se encontraba a bordo del TIMCA, a tomar la decisión de abandonar la operación de abastecimiento a la Base Marambio y poner proa rumbo norte hacia el puerto de la ciudad de Ushuaia, sin tener una fecha estimada de reanudación de las operaciones en nuestra Base.

Helicóptero Kmov descargando containers con víveres


Kmov recogiendo tachos con residuos para llevarlos a bordo del buque

En ese momento, del total de insumos a ser descargados, solamente se había concretado la descarga de:

52 % de GOA (Gas Oil Antártico utilizado para los grupos electrógenos, maquinarias viales y equipos de calefacción)
25 % de JP1 (Combustible para las aeronaves)
50 % de víveres
0 % de lubricantes
100 % de gas envasado (para la cocción de los alimentos)
100 % de pallets de pista (para obras en el hangar)

Primer plano del Kmov durante la operación de descarga
Regreso del Kmov al buque al finalizar un día de operación
Como la incertidumbre era el elemento que dominaba la situación en relación con el TIMCA, sin definiciones ni precisiones de parte de ninguno de los actores involucrados en la planificación logística sobre cuándo podría solucionarse el inconveniente para continuar con la operación de abastecimiento, tuvimos que adoptar medidas tendientes a racionalizar el uso de los elementos considerados más críticos para la supervivencia de la Base (Combustible y Víveres) dando prioridad a aquellos que era más dificultoso transportarlos en nuestros aviones Hércules C-130, en caso de ser necesario ante la posibilidad de no poder ser concretado por el buque.

No obstante, ya resueltos los problemas técnicos y abastecidas las otras Bases antárticas nacionales permanentes, habiendo ya finalizado hacía casi un mes la CAV 2012/2013, quedando en Marambio solamente el personal indispensable para la invernada, teniendo clima muy riguroso por encontrarnos a mediados de otoño, el día 3 de mayo llegó por tercera vez a proximidades de las costas de la Isla Marambio el buque TIMCA, con la intención de reanudar la operación de abastecimiento para completar la descarga de los elementos restantes.

Ese día, las condiciones meteorológicas eran las siguientes:

Temperatura: -20ºC
Viento: 90 km/h
Sensación Térmica: -30ºC bajo cero
Visibilidad: 200 m con ventisca alta
Tiempo de luz solar: 5 horas


Infructuosamente, mantuvo la espera de la mejora de las condiciones meteorológicas hasta el día 11 de mayo, cosa que lamentablemente no ocurrió, con el agregado del incipiente congelamiento del mar, que obligó al COCOANTAR a ordenar el regreso rumbo norte y dar por terminada en forma definitiva la operación naval de abastecimiento de la Base Marambio para la Campaña 2012/2013.




Esta nuevo cuadro de situación afectó negativamente el estado de ánimo del personal de la Base de alrededor de 60 personas  y disparó varios interrogantes, tanto para los que estábamos en la Base como para los responsables de asegurar la cadena logística antártica, como los siguientes: ¿Hasta cuándo nos alcanzaría el combustible para el funcionamiento de la Base (Grupos Electrógenos, máquinas viales, calefacción)? ¿Para cuántas horas de vuelo del Twin Otter nos daba el JP1 remanente en la Base? ¿Cuáles eran los alimentos críticos faltantes? ¿Qué servicios y sectores podíamos restringir su funcionamiento a fin de economizar el consumo de GOA? ¿Los Hércules C 130 estarán en condiciones de traernos el combustible y víveres necesarios hasta la llegada del nuevo buque en la próxima CAV 2013/2014)? ¿Las condiciones meteorológicas invernales permitirían la realización de un puente aéreo?

La respuesta a estos interrogantes requirió de esfuerzo de todo el personal y dependencias de la Fuerza Aérea y del Estado Mayor Conjunto involucrado en las tareas de sostener el funcionamiento de la Base, en una férrea disciplina de los integrantes de Marambio para economizar recursos esenciales sin afectar la operatividad de la misma ni la calidad de vida de sus integrantes y de la planificación de acciones para resolver la nueva situación planteada a partir de ese momento.

Autor: Com (R) Horacio Carlos Alassia

martes, 16 de febrero de 2016

Travesía del Twin Otter T-85 en el Día de la Antártida Argentina

A principios del mes de Febrero de 2013, el entonces Jefe de la Escuadrilla Antártica de vuelo, el Primer Teniente Víctor Pedroso, me manifiesta la intención de realizar una travesía hasta la Base San Martín, debido a que hacía más de 12 años que no se hacía y que, con motivo de la modernización que habían sido sometidos los Twin Otter que mejoraban su capacidad operativa, serviría para corroborar esas mejoras y recuperar la posibilidad de llegar hasta una de nuestras bases más australes con nuestros medios aéreos en caso de ser necesario. La idea me pareció brillante y oportuna, por lo que lo alenté a que continuara con la misma, realizara las consultas con la IX Brigada Aérea y comenzara con la planificación de la operación; dándole una sola consigna: como estábamos próximos a conmemorar el día de la Antártida Argentina, que es el 22 de Febrero, prevea para realizarlo en esa fecha como una forma distinta de festejar la presencia de nuestro país en la Antártida. 

A medida que avanzaban los días, se había logrado el conforme de la Brigada y se ajustaron las coordinaciones con el Jefe de la Base San Martín y con el personal de la Base Rothera (RU), que se utilizaría como lugar de reabastecimiento de combustible y escala. Asimismo se realizaron vuelos de reconocimiento de algunos tramos de la ruta y se concretó el traslado de tambores con JP1 a puntos intermedios de la ruta prevista en inmediaciones de la Base Matienzo por si fuera necesario una recarga por factores no previstos. Además se instaló y comprobó el funcionamiento de un tanque interno suplementario de combustible que permitiría incrementar la autonomía de vuelo. Todas estas tareas preparatorias se desarrollaron sin ningún tipo de inconvenientes técnicos ni operativos, respondiendo la aeronave en forma satisfactoria, por lo que estada todo en condiciones para realizar la tan esperada travesía.

Pero, una semana antes de la fecha prevista, primero a manera de comentario y luego formalmente, se recibió un requerimiento de la Dirección Antártica del Ejército para evacuar a un personal de la Base San Martín que tenía una infección que recomendaba su traslado a un centro asistencial de mayor complejidad para recibir una adecuada atención, se trataba del médico de la Dotación  de dicha Base, el Dr. Joaquín Adolfo SILVA.

El 22 de Febrero sería un día muy especial y con mucha actividad prevista, teniendo en cuenta que las condiciones meteorológicas pronosticadas eran óptimas para la operación aérea. Comenzamos nuestra labor muy temprano debido a que a primera hora de la mañana, siendo las 05:45 horas, arribó el Hércules C 130 con carga y pasajeros. El mismo despegó de regreso a Río Gallegos a las 07:30 horas e inmediatamente también efectuó su despegue el Águila para iniciar su travesía, que concretó en forma exitosa cuando tocó la pista de Marambio a su regreso siendo las 16:30 horas sin novedad y con el pasajero evacuado a bordo. 

A su arribo varios de los integrantes de la Dotación fuimos hacia el hangar para recibir a la tripulación y al Dr. Silva, felicitarlos por tan importante acontecimiento, tomar muestras fotográficas para resguardar este momento histórico y brindar con champán al pié del noble Águila.

Los Águilas aneveizados en el glaciar Uspallata próximo a la Base San Martín

El Jefe de la Base San Martín junto al Dr. Silva antes de abordar el Águila

Postal elaborada por los integrantes de la Base San Martín en agradecimiento de la operación aérea realizada

El resumen de la operación que fuera informado a los Organismos Superiores de la Fuerza Aérea es el siguiente:

Vuelo de enlace y evacuación desde la Base Marambio hasta la Base San Martín, ubicada en la Isla Barry, Bahía Margarita, en el Mar de Bellingshausen a los 64º 14'S  56º 38'W, es decir, al sur del Círculo Polar Antártico; a fin de poder comprobar las prestaciones de la aeronave en travesía de largo alcance y el cumplimiento de la responsabilidad de búsqueda y rescate que tiene nuestro país ante la comunidad internacional y su vez cumplir con el requerimiento del Comando Conjunto Antártico.
La operación aérea consistió en despegue de la Base Marambio, escala en la Base Antártica Rothera del Reino Unido, con reabastecimiento de combustible y comprobación de las condiciones en el glaciar Uspallata (próximo a la Base San Martín), continuación del vuelo con enevizaje en el mismo, embarque del personal a trasladar, regreso a la Base Rothera, completamiento de combustible y regreso a Base Marambio.
Los datos generales del vuelo son:
Itinerario general: MARAMBIO-ROTHERA-SAN MARTIN-ROTHERA-MARAMBIO
Distancia total: 780 NM (aproximadamente 1445 km)
Combustible a consumir: 3600 libras (2268 litros)
Tiempo total de vuelo: 06:20 horas
La tripulación estaba integrada por:
Primer Teniente Víctor Manuel PEDROZO (Comandante de Vuelo)          
Primer Teniente Marcos Sebastián VILLACE (Piloto)        
Suboficial Ayudante stanislao Sebastián MOLINA (Mecánico)         
Cabo Principal Pablo Ismael BURGOS (Auxiliar de carga)          
Cabo Principal  Damián Javier PERALTA (Mecánico)

Se aprovechó la oportunidad para establecer relaciones de confraternidad antártica con los integrantes de la Base Rothera del Reino Unido, siendo recibida la tripulación por el Jefe de la misma el Señor Mike Brian; quienes le mostraron las instalaciones de la Base, le proveyeron el combustible necesario para completar el vuelo y realizaron intercambio de presentes de cortesía en agradecimiento por las atenciones brindadas; y con la Base San Martín realizaron el encuentro en el glaciar Uspallata, lugar de anevizaje del Águila, hasta donde se trasladó la patrulla dirigida por el Jefe de Base, el Capitán Juan Pablo Escobedo.

Los Águilas aterrizados en la Base Rothera (RU)

La tripulación del T-85 recorriendo las instalaciones de la Base Róthera

El Dr. Silva, conprovinciano mío pues es oriundo de la ciudad de Santa Fe, fue atendido de su afección por la odontóloga Primer Teniente Cora Charra que se encontraba en la Base y que había sido solicitada su asistencia para la atención del personal y arribado en el LAN de este mismo día, controló la infección que le permitió salvar la crítica situación que motivó su evacuación, el cual, días después, cuando las condiciones meteorológicas permitieron que se puedan reanudar las operaciones aéreas, fue traslado a Río Gallegos en un C 130 y de allí a Buenos Aires, completándose de esta manera en forma exitosa la evacuación con el empleo de medios materiales y humanos de la Fuerza Aérea Argentina.

El autor de la nota junto a la tripulación y demás personal dándole la bienvenida al regreso de la travesía

Autor: Com (R) Horacio Carlos Alassia

martes, 9 de febrero de 2016

Sobrevolando la Antártida y recorriendo la Isla Marambio

Gracias a la oportunidad que me dio la vida de poder vivir y trabajar una año en el Continente Antártico, me propuse aprovechar esa oportunidades para conocer lo más posible la geografía de la Isla Marambio, su entorno y aquellos lugares a los cuales podía acceder a bordo de los medios aéreos con que contó la Base durante la Campaña 2012/2013. Como ya lo habrán leído en mis anteriores publicaciones, esos medios aéreos fueron el avión Twin Otter que operó durante todo el año con nosotros y los helicópteros Bell 212 que fueron desplegados a la Base para cumplir con las obligaciones derivadas de la actividad científica y de apoyo logístico desarrollada durante la Campaña Antártica de Verano.

Para conocer la Isla se debían programar las salidas en aquellos días en que las actividades de la Base lo permitían, debido a que dichas caminatas demandaban como mínimo 3 horas, y se debían realizar siempre y cuando la meteorología sea óptima para la actividad al aire libre, es decir sin fenómenos meteorológicos de consideración en el momento de iniciar la actividad y durante todo el tiempo que durara la misma. Cuando la salida tenía como destino bajar de la meseta, se debía realizar por grupos de por los menos 3 personas, dar aviso al turno de comunicaciones con información de quiénes eran los integrantes del grupo, la hora de salida y la hora prevista de llegada a las instalaciones de la Base.

Dicho esto, la caminata más extensa que realicé fue la visita a la pingüinera, travesía que les compartí en la publicación del día 18/12/2015. La extensión de la meseta, que tiene aproximadamente 3 km de largo por 2 km. de ancho la recorrí en varias oportunidades, tanto en verano como en invierno, debido fundamentalmente a la necesidad de corroborar el estado de la pista bajo distintas circunstancias, como por ejemplo luego de las nevadas, cuando subía repentinamente la temperatura que producía el descongelamiento del hielo y la nieve acumulada en sus márgenes con riesgo de inundarla, verificar la presencia de piedras que afectaran la operación segura de las aeronaves, etc. Estas caminatas hasta el borde de la meseta me colocaban sobre el balcón natural que ofrece al visitante una vista privilegiada del mar de Wedell, sus aguas congeladas o semicongeladas salpicadas de témpanos, las islas adyacentes que recortan el horizonte, los distintos matices que reflejan en el mar tanto el sol como la luna en los distintos momentos del día, la presencia de algún que otro "mar de nubes" (1), etc.


Paleta de colores que nos regalaban los amaneceres


Salida de la luna al este mientras sobre el oeste se ponía el sol

Atardecer con la Isla Corkburm oficiando de vigía

Mar de Wedell semicongelado con témpanos y trozos de hielo a la deriva

Mar de Wedell completamente congelado

Mar de nubes que se forma en torno a la Isla Marambio e impide ver el mar

Importante formación de témpanos que llegaba a tener casi 15 Km. de largo por 3 Km. de ancho
Los paseos realizados descendiendo de la meseta hacia el mar, demandaban un esfuerzo físico importante con motivo de las pronunciadas pendientes que se debían sortear, tanto para el descenso como para el ascenso. Asimismo era recomendable llevar agua para la hidratación y alimentos que mantengan el nivel de calorías corporales consumidas tanto por el esfuerzo como por la exposición al frío. Otros elementos que era conveniente llevar, era ropa de recambio como medias y remeras, debido a que las mismas se podían mojar y si ello ocurría, se debían cambiar por otra.

Además de la travesía a la pingüinera, realicé realicé otros tres descensos hasta el mar, uno hacia el norte, otro hacia el este y el tercero hacia el oeste de la isla. Cada uno de ellos fue distinto y me brindó una experiencia y un espectáculo visual diferente, debido a las características del suelo recorrido, a la presencia de fallas geográficas, chorrillos congelados, restos fósiles diseminados por doquier, distintas piedras en cuanto a conformación y colores y alguna que otra presencia de gaviotas que chillaban desconcertadas ante la presencia de seres humanos. Pero, por sobretodo, lo más impactante resultaban las distintas postales que nos ofrecía el mar de Wedell, con sus gigantescos témpanos, sus innumerables "cascotes" de hielo navegando a la deriva, el mar completamente congelado entre mayo y setiembre que permitía caminar por sobre su superficie o ver esos hilos de agua intensamente azul que serpenteaban entre grandes islas de hielo. 



Restos fosilizados de fauna marina de varios millones de años


Una de las curiosas formaciones que se pueden encontrar en la geografía de la Isla Marambio

Vista de las instalaciones de la Base sobre la meseta de la isla tomadas desde la submeseta 

Cañadón por donde se acumula hielo y nieve que luego escurre hacia el mar durante el verano

Trozos de hielo que quedaron atrapados por el mar congelado
En cuanto a los sobrevuelos y anevizajes realizados con el Twin Otter, los mismos se efectuaron en cumplimiento de los vuelos programados por las tripulaciones para su adiestramiento o para satisfacer requerimientos de traslados de personal, carga y correo hacia otras Bases. En dichos vuelos, cuando las circunstancias lo permitían, se llevaba como pasajeros a integrantes de la Dotación con el fin que tengan la oportunidad de ver desde las alturas la belleza del paisaje antártico; esta me permitió observar el entorno completo de la Isla Marambio que tiene sus costas bañadas por el mar de Wedell, que durante la mayor parte de la Campaña se encontró casi totalmente congelado; solamente estuvo en estado líquido entre los meses de febrero hasta los primeros días de mayo de 2013.

Uno de los vuelos lo realizamos sobre la Península Antártica en camino hacia la Base Carlini que se encuentra al oeste de la misma, en donde anevizamos en el glaciar Fourcade que se encuentra muy cercano a la Base, para la entrega de carga y correo destinado a su personal. Al regreso, sobrevolarmos sobre varias de las Bases Antárticas de otros países que se encuentran cercanas a Carlini en la misma isla 25 de Mayo (también conocida como Rey Jorge), como lo son las Bases antárticas de Chile (Frei), Rusia (Bellingshausen), Polonia (Arctowski), Korea (King Sejong), Brasil (Ferraz). Perú (Machu Picchu) y la Base transitoria Primavera de nuestro país. Asimismo, tuve la oportunidad de observar en esa zona la presencia de una colonia de numerosos ejemplares de ballenas que se desplazaban dentro de una bahía.

En otro de los vuelos sobrevolamos la colonia de pingüinos emperadores que se encuentra al sur de la isla Cerro Nevado, realizando práctica de anevizaje en el glaciar de esta isla y avistaje de refugios antártico instalados en distintos lugares del Sector Antártico Argentino. construidos con el objeto de ser utilizados por expedicionarios antárticos en caso de necesidad. Asimismo, tuve la oportunidad de sobrevolar la Base transitoria Petrel y la Base Esperanza, lugar en donde realicé la visita de sus instalaciones y de su personal; experiencia que la compartiré en otra publicación debido a que merece un detalle especial.


Sobrevolando la península antártica

Vista de la Base transitoria Primavera

Autor de la nota junto a la tripulación y personal de la Base Carlini en el glaciar próximo a la Base. 

Vista de la Base Carlini

Vista de la Isla Corkburm rodeada de mar congelado


Durante la estadía de los Bell 212 pude visitar la isla Vega en oportunidad de la conformación de uno de los campamentos científicos, el refugio construido por el pionero antártico y geólogo sueco Otto Nordenskjörd en el año 1902 en la isla Cerro Nevado y la Base Esperanza.

El autor de la nota en el refugio de Otto Nordenskjörd de la isla Cerro Nevado

Autor: Com (R) Horacio Carlos Alassia


lunes, 1 de febrero de 2016

Despliegue de la Actividad Científica en Marambio

A partir de los primeros días de enero del 2013, en los distintos vuelos Logísticos Antárticos (LAN) realizados por los Hércules C - 130 de la Fuerza Aérea, se fueron trasladando hasta las instalaciones de la Base Marambio un nutrido grupo de científicos, técnicos y artistas de nuestro país y del extranjero, que llevarían adelante los trabajos de investigación y demás actividades relacionadas con su área de responsabilidad. Dichas actividades eran planificados por la Dirección Nacional del Antártico (DNA), algunas de la cuales se encontraban dentro de programas de cooperación con otros países y que se desarrollarían durante la Campaña Antártica de Verano 2012/2013.

El primer contingente importante de científicos despachado por la DNA arribó en el vuelo del día 4 de enero y estaba compuesto por 27 personas para luego seguir arribando más personal en los vuelos de los días 19 de enero (6 personas), 23 de enero (17 personas), 18 de febrero (16 personas) y el 22 de febrero (8 personas). Estos profesionales junto al equipamiento específico, llevarían adelante las tareas previstas en los proyectos aprobados por dicha Dirección a desarrollarse no solamente en distintos sectores de la Base e Isla Marambio, sino también en las Islas James Ross, Cerro Nevado y Vega; que se encuentran en las cercanías de la Isla Marambio. Para ello se desplegaron campamentos que contaban con todos los elementos necesarios y que fueron trasladados por modo aéreo a través de los helicópteros Bell 212. 


Twin Otter estacionado en la plataforma del Hangar cargando el equipamiento para un campamento
Bell 212 y Twin Otter realizando los preparativos para el despliegue de científicos

Bell 212 y Twin Otter maniobrando para el despegue en la pista de Marambio 


Bell 212 próximo a aterrizar en la plataforma de carga de combustible

Asimismo, nuestra Base actuó como centro logístico de recepción, distribución y posterior recuperación de otro grupo de científicos que realizaría su actividad en la Base Antártica Esperanza, distante unos 100 km de la Base Marambio. A éste personal se lo trasladó utilizando no solamente los helicópteros arribados a nuestra Base, sino también el avión destacado en forma permanente en Marambio, es decir el Twin Otter DHC- 6 200 matrícula T 85 utilizando la capacidad que tiene esta aeronave de anevizar en el glaciar Buenos Aires que se encuentra en una de las elevaciones cercanas a la Base Esperanza.

Otro grupo de científicos, realizó su labor dentro de las instalaciones de la Base pero, en algunos casos, requirió del apoyo de vuelos de nuestro avión de dotación. Esto fueron los casos de aquellos que debían realizar su trabajo de investigación en relación con los efectos que produce el cambio climático sobre los glaciares antárticos y otros que se dedicaban al estudio y seguimiento de algún tipo específico de fauna antártica. 


Bell 212 descargando elementos en el campamento de la Isla Vega

Bell 212 aterrizado en inmediaciones del campamento de la Isal Vega

Campamento científico en la Isla Vega

Bell 212 aterrizado en el helipuerto de la Base Esperanza


Durante el período que duró la presencia de científicos en la Base, aprovechamos esa oportunidad para que nos transmitieran los aspectos más importantes de los trabajos que se estaban realizando durante la Campaña. Para ello organizamos junto al responsable de la actividad científica en la zona de influencia de Marambio, el Lic. Sergio Santillana, una serie de exposiciones a la que se invitó a concurrir a la totalidad de la Dotación y a todo aquel personal que se encontraba en ese momento habitando la Base y que voluntariamente deseara asistir.


Conferencia realizada por el Lic. Sergio Santillana de la DNA

Conferencia realizada por el Suboficial Principal Juan Brusasca (EA) sobre la expedición al polo sur del año 2000

La actividad científica concluyó el día 12 de marzo tras la realización de un vuelo de observación glaceológico realizado por el Twin Otter. De allí en más lo que quedaba por realizar tanto al personal científico como a Escuadrón Bell 212, era comenzar con la preparación del material para ser replegado de tal forma que se encuentre listo para ser embarcado en los Hercules C 130 a medida que llegaran los vuelos LAN de repliegue.

A pesar que el inicio de la actividad científica de la Campaña Antártica de Verano 2012/2013 se produjo con algunos días de demora respecto de lo previsto originalmente, se pudieron llevar adelante todos los proyectos científicos previstos en el Plan Anual Antártico 2012/2013 diseñado por la DNA, cumpliéndose plenamente los objetivos establecidos, gracias al trabajo y esfuerzo realizado por todo el personal integrante de la Dotación 44, del Escuadrón de Helicópteros Bell 212 de la VII Brigada Aérea, de la Escuadrilla Antártica de Vuelo (Twin Otter), del Escuadrón Hércules C 130 de la I Brigada Aérea, de la Dirección de Asuntos Antárticos, del Servicio Meteorológico Nacional y su Centro Meteorológico Antártico con asiento en la Base Marambio, y todo el personal y diversos Organismos que nos brindaron su apoyo y colaboración en los distintos momentos en que se desarrolló dicha Campaña.

Para todo aquel lector que se encuentre interesado en profundizar cuáles fueron los proyectos científicos que se desarrollaron durante la Campaña Antártica de Verano 2012/2013 por parte de nuestro país, puede ingresar a la página web de la Dirección Nacional del Antártico, en donde encontrará toda la información en forma destallada.

Autor; Com (R) Horacio Carlos Alassia